https://www.youtube.com/watch?v=PQlG1gznMBE
domingo, 9 de agosto de 2015
Musicómetro
https://www.youtube.com/watch?v=PQlG1gznMBE
domingo, 19 de julio de 2015
Mojigata extrovertida (segunda parte)
Lamento no haber escrito antes, mi semana ha sido una locura.
En fin, ¿en qué me quedé? Ah sí... en que me tomó de la mano.
¡Error! A mi edad, la inocencia cae en pedejez. (Todos me dijeron que no se da la mano si no vas a querer nada con esa persona, que es abrirle la puerta, yo no lo vi así en ese momento y tampoco la quise quitar después porque no era mi intención ser grosera).
Me habló de sus experiencias sexuales, de tríos y cosas que no me escandalizan, no me extrañan, pero tampoco me emocionan. Yo le hablé un poco de mis malísimas experiencias en el amor y justo después de eso dijo las palabras clave: "yo no busco una relación, ¿quién quiere una" (Ahí debí haberme ido, no es que yo buscara una con él, pero era obvio, para ese momento, lo que pretendía. Bueno, no me di cuenta de eso hasta después).
La hora llegó, se tenía que ir. Me preguntó si quería algo más, un postre, un café (no sé si por atención o como paga por la compañía). Salimos del restaurante, para ese entonces ya me sentía totalmente fuera de lugar en todos los sentidos, el vino había hecho su efecto y yo estaba ridículamente emotiva y perdida.
Se preocupó por cómo me iría (eso me hizo sentir bien), le dije que caminando, así que se ofreció a llevarme, pidió un taxi. Le dije que no, que se le haría tarde para sus entrevistas, obviamente él insistió (segundo error ¿o tercero o cuarto? no sé en qué error voy ya). Nos subimos, me tomó la mano y dije: "está bien, es sólo la mano". Puso su cabeza sobre mi hombro y volví a decir: "está bien, es sólo eso". Bueno, lo que siguió fue un beso (lo sé, se veía venir, pero yo no lo vi, no en ese instante, no en mi estado). No respondí, no sé qué pasó, todo se nubló más. Me quité. Me volvió a besar, me volví a quitar. --¿Tan mal beso?-- preguntó. No quise herir su ego de macho y dije que no, que simplemente era muy rápido. Y sí, hasta cierto punto eso era cierto.
Llegamos al metro, me bajé, le di un abrazo, me pidió que le avisara cuando llegara a mi casa. No sabía exactamente en dónde estaba debido a mi estado (juro que sólo fue una copa). A lo lejos escuché que me pitaban, cuando volteé era él y el taxista haciéndome señas sobre hacia dónde debía caminar para llegar al metro, sólo asentí con la cabeza, aún confundida. El taxi se fue.
Claramente mi confusión no era solamente por el alcohol, sino por todo. Recuerdo que mientras caminaba lo único que me preguntaba era ¿qué había pasado? Cuando por fin estuve en mi casa le reporté mi llegada. Me preguntó si me había espantado, dijo cosas como que estaba en mis 20 y que era el momento para darle "vuelo a la hilacha" y yo pensé, claro que sí, pero no contigo. Me volví a echar la culpa para no lastimar susceptibilidades y dije: "soy niña de rancho, conmigo es con paciencia". --Va a pasar tiempo para que nos volvamos a ver-- dijo. A lo que respondí "sorprendida" ¿Ah sí? (la verdad es que era justo lo que quería escuchar, me ahorró el decirle que no quería volver a salir con él, no así). Puso una serie de excusas del porqué no nos veríamos pronto (en lugar de simplemente decir: no te quiero ver, no invertiré tiempo en ti para acostarnos). Admito que fue bastante diplomático, me sentí aliviada.
Ésta es mi conclusión con base en lo vivido los últimos 25 años y específicamente en esta salida.
1. La madurez y la edad no tienen ninguna correlación.
2. Me dan flojera los hombres con cabezas llenas y todo lo demás vacío.
3. Los hombres "interesantes" no son lo que creía.
4. Hizo que me decepcionara de mi revista favorita (por todo lo que me contó sobre la administración y la forma en la que tratan a los trabajadores).
5. Mi grado de inocencia cae en pendejez (eso ya lo había dicho).
6. Se agrega una categoría más a los hombres de mi vida: gays, patanes y ahora "los que sólo se quieren acostar conmigo".
7. ¿En serio tengo cara de acostón? Es decir, no tengo nada en contra de ellos, pero definitivamente no es lo que busco en este momento.
8. Necesito aprender a decir que no (antes de que me lastimen) y a reconocer en cuanto un hombre lo único que busque es llevarme a la cama.
9. Me cagan los hombres presumidos que subestiman a las mujeres, que se creen demasiado e intentan impresionarte con su trabajo y el dinero. (A mí qué me importa si sus amigos son de Forbes).
10. Cuando no hay conexión, no hay conexión y un beso se puede convertir en lo peor que te haya pasado.
11. Con y por tipos como él, sí prefiero seguir siendo una "mojigata" de libre pensamiento.
Sin embargo, hubo algo que rescato de todo ese día: pude ver mi revista antes que nadie y aún en edición, tanto la de julio como la de agosto. Fue lo más emocionante de mi día.
Por cierto, la revista de agosto estará dedicada a Freud.
Pd.Ya puedo tachar de mi lista el "salir con el director editorial de mi revista favorita". Ok, esa categoría no existía, pero ahora la pondré sólo para tacharla.
miércoles, 8 de julio de 2015
Mojigata extrovertida
Y supongo que hasta cierto punto es cierto, quizá por eso esta vez dije que sí. (Aclaro que lo que escribiré es a petición de una de mis amigas que me pidió dejar constancia de mis "aventuras").
Me invitaron a salir y por primera vez en mi vida dije que sí, no lo pensé (si lo hubiera hecho, no habría aceptado). Todo fue muy rápido, supongo que acepté por tratarse de la persona que me estaba invitando, persona que no conocía físicamente, sólo su trabajo y lo que tuiteaba.
Un día, de la nada me dijo: "tengo tiempo de escuchar tus historias de viva voz antes del martes porque me van a operar". Yo con toda la seguridad del mundo (seguridad que no suelo tener para este tipo de cosas) dije que aceptaba, que yo podía el jueves o el sábado. Elegimos el jueves. Después me canceló por una junta editorial que había olvidado. Luego me invitó a comer el viernes, también me canceló porque un amigo necesitaba asesoría. Finalmente quedamos el sábado, 11 am en la Condesa. Él me preguntó que qué se me antojaba hacer un sábado por la mañana, (lo cual le dio varios puntos a su favor, ya que no era como el típico hombre que lo primero que te invita es una cerveza (no sé si por falta de creatividad o por costumbre)) a lo que contesté nuevamente con una seguridad fingida: "una nieve y una buena plática estarán perfectas". Aceptó.
Luego de que el plan quedó listo le conté a una de mis amigas y le dije que no lo conocía, me dijo:"¡¡Por dios Everth!! ¡¡Yo pensé que sí lo conocías!! Busca su foto, es conocido" (Debo aclarar que ella fue la especie de Celestina que ayudó para que el encuentro se diera). Para ese momento mi segunda pregunta me daba aún más miedo: ¿Cuántos años tiene?
--¡¡No sabes su edad!!??
--No
--¡¡Ay Everth!! Va a cumplir 40.
Obvio entré en pánico, no tengo complejos de Edipo, ni Electra, ni nada de eso, no estoy buscando al padre que no tuve, pero ni hablar, ya había dado mi palabra y continué con el plan.
No haré el cuento largo, al punto. Nos vimos, fue totalmente extraño y un poco incómodo. Comimos nieve, hablamos cosas superficiales sobre nuestras vidas profesionales. Me desilusionó del lugar donde trabaja (ahora veo muy distinto todo, al final entenderán de lo que hablo). Caminamos, fuimos al Fondo de Cultura, me preguntó que si no quería alguno (¿me quiso comprar con libros?, buena estrategia, pero no funcionó). Después me invitó a comer porque él tenía que irse a las 4 pm a unas entrevistas en radio y luego en televisión. Nos fuimos.
Caminamos hacia un restaurante griego y mientras lo hacíamos me contaba sobre su amistad con Pacheco y sus experiencias con Monsiváis y Fuentes, lo cual no me impresionó (si es lo que buscaba). Llegamos, pidió vino. Me preguntó si quería. Dije que sí. (La verdad es que no quería porque me conozco y sabía que con una copa iba a morir y así fue). Hablamos más, pero esta vez de ese tipo de temas que se hablan en las "citas" (hasta ese momento yo no había visto eso como una cita. Por lo visto él sí). Yo no sentía ningún tipo de conexión, sólo hablaba porque es lo que suelo hacer y escuchaba, porque también es lo que suelo hacer. Me pidió la mano, se la di, es decir, literalmente era sólo la mano, ¿qué podía pasar?
Continuará...
(Porque ya tengo sueño y debo levantarme temprano)
martes, 10 de marzo de 2015
Sin título
En un mundo paralelo, las voces de tu mente no son calladas por besos, sino por esperanzas. Por un deseo sólido que nos mantiene de pie y dispuestos a seguir.
En un mundo paralelo, no existen víctimas, ni victimarios, porque los dos somos culpables de los hechos sinceros. Y en ese mismo mundo no me rechazarías, tomarías mis palabras y las convertirías en aves que vuelan libres, sin miedos, ni ataduras.
Esto de reprimir lo que quiero decir es tan complicado. Convertir los "me gustas" en cómo has estado y los besos en "¿qué harás hoy?".
Tengo miedo que el sentir se escape esperando tu respuesta.
---Un borrador más que tampoco quise publicar y que al igual que al anterior fue escrito desde enero, quedó inconcluso y no tiene caso dejarlo guardado.
Borradores
Con qué facilidad se pueden borrar las palabras aquí. Extraño mi diario, necesito comprar uno ya, esto de escribir en servilletas no es bueno. Escribir para mí es un íntimo encuentro entre la pluma, el papel y yo, ahí no se puede borrar, sólo tachar, dejando así el recuerdo de que algo estuvo escrito. Así es la vida no? Un continuo tache que por suerte o desgracia no se borra, se queda ahí, listo para gritar la cagaste, ¡la cagaste! Pero si lo pienso, es mucho más interesante leer algo que intentó ser borrado, me llena de curiosidad traer a mi mente el momento en el que lo quise quitar y entonces pienso y pienso e intento descifrar qué decía la palabra ahora rayoneada. A veces le atino, a veces sólo le doy vuelta a la página.
Por qué digo todo esto? No lo sé. Justo ahora hay una página en blanco. Debo decir que siempre me han dado miedo, es decir, enfrentarme a ese momento en el que tengo que escribir la primera palabra es bastante conflictivo. Para empezar saber qué género es el que voy a escribir, en teoría debería saberlo antes de comenzar, pero eso lo sé más bien ya que lo terminé. Cómo nos complicamos la vida, cómo me complico la vida, en lo personal no lo hago a propósito, sólo me sale, aunque creo que ya forma parte de mí y que sin esas complicaciones sería aburrido. Me encanta dar mil vueltas, para siempre regresar a mi punto de inicio.
Hacía tanto que no me aventaba al vacío, me siento flotando dentro de esa hoja sin nada que me detenga realmente. Eso es bueno o malo? Quién dice qué es bueno y qué es malo? El corazón? Vaya estupidez! El cerebro?, la mente?, el cuerpo?, quién?, qué? Ausencia, esencia, presencia, dualidad, paradoja. Qué es eso que te da la seguridad de seguir? Eso que te hace saber qué sí y qué no. El amor en todas sus facetas es una completa locura.
---Lo sé no dije nada, sólo un montón de frases sin sentido. Esto es sólo un borrador que se había quedado guardado e inconcluso en enero y nunca publiqué y que supongo que ahora ya no tiene caso seguir dejándolo en "borrador".
domingo, 1 de marzo de 2015
Feliz cumpleaños
Hablaría del amor, pero... qué sentido tiene hablar de un tema que no conozco. Podría decir todas las ideas que tengo, pero estoy cansada de escribir sobre ideales. A quién le importan las ideas, en este lugar en que al parecer sólo importa lo tangible. Sin embargo, esto es una contradicción total cuando encontramos que vivimos en un mundo de frivolidades en el que se dice lo que no se siente y lo que verdaderamente se siente se calla. ¿Por qué? porque decir lo que sientes te vuelve vulnerable, presa del otro. Muy pocos saben qué hacer con los sentimientos del que está fuera de él. Así que no, sobre el amor guardaré silencio.
La amistad es diferente, de ella sí puedo hablar, aunque tampoco tengo buenas experiencias. Lo sé, exijo, exijo demasiado, tal vez porque siempre busco que den lo que doy, reciprocidad, punto. No es que yo sea perfecta, sólo busco a alguien que esté ahí incondicionalmente, que no me juzgue y sea capaz de escucharme en todo momento. Que me busque y que busque. ¿Para qué alguien a quien a pesar de que buscas nunca encuentras? Lo siento, quizá estoy sensible y eso es todo.
He dejado a tantas personas en mi camino, las he dejado conscientemente, con una total tranquilidad y no es que no me doliera, simplemente cuando tomo una decisión es definitiva (aunque no entiendo por qué ha habido personas a las que siempre vuelvo, ése es otro tema). Quizá por eso soy tan indecisa.
Debemos cerrar ciclos, realmente es uno de mis postulados de vida, pero... debo aceptar que no siempre lo he hecho, específicamente se me viene uno a la mente. Tal vez la tengo en mente porque justo hoy es su cumpleaños. Hace un año le regalé un disco y le escribí cosas como: "te quiero" y "eres mi mejor amiga", paradójicamente, unas semanas después, prácticamente dejamos de hablarnos, hasta que nos perdimos en el silencio. Soy una mujer que le gusta enfrentar, pero con ella fue diferente. Es una historia larga y con bastantes detalles que no tiene caso abordar, el punto es cómo una "gran amistad" se puede ir diluyendo en el tiempo, en general, cómo una relación se puede desgastar a tal punto que lo único que quedan son recuerdos y palabras no dichas.
Es posible que toda la primera parte haya sido un pretexto para terminar hablando de ti y de nuestra amistad que en teoría duraría toda la vida, pero que no fue capaz de soportar una pequeña adversidad. Es absurdo decir que incluso ahora me imagino llamándote y contándote todo lo que me ha pasado, ¿qué me dirías? Qué más da. Nos hemos perdido.
Sólo resta decir: Feliz cumpleaños.
viernes, 5 de diciembre de 2014
No te enamores
viernes, 29 de agosto de 2014
Dos opciones
"Tengo tanto miedo que no escucho el corazón, mi alma está sedienta, ya perdió su luz. Qué sola estoy, me miro en el espejo y me pregunto quién soy yo... y nadie que despierte la ilusión".
Sí, definitivamente no estoy pasando por la mejor etapa de mi vida. Cada día me despierto sin ganas de hacerlo. Por alguna extraña razón me ha tocado ver películas sobre tocar fondo y luego resurgir. Todo se ve muy bonito y fácil en las películas, pero la realidad es muy diferente. Sin embargo, hoy mientras paseaba a mi perra un algo me dijo: "Querida, únicamente tienes dos opciones: permaneces viva o te mueres y por lo que veo no te vas a matar (por falta de valor o por lo que sea no lo harás), entonces, si piensas seguir viva no puedes continuar refugiándote en el pasado y llorando a diario, debes re descubrir lo que quieres y hacerlo". No tengo idea si todo eso me lo dijo mi propio yo en un intento desesperado por despertarme del encierro en el que llevo ya varias semanas o si efectivamente fue un "algo". Honestamente, no sé si ya toqué fondo o en qué estación del viaje me he quedado estancada. De pronto mi vida cambió, supongo que los cambios siempre traen consigo una buena carga de miedo. Sin darme cuenta, uno a uno cada recuerdo se está aferrando a mí gritando, arañando, lastimando. Mi ciudad, la ciudad a la que alguna vez pertenecí la están derrumbando y en su lugar están colocando nuevos edificios, plazas, hoteles. Incluso, mi casa, la misma en la que crecí y viví ya no es mía, pronto se rentará, será de otros y ahí se quedarán muchos de mis sueños, tristezas y alegrías, de hecho en la azotea se quedó pendiente una plática.
Lo sé, en verdad comienzo a parecer una mujer mayor que vive de sus recuerdos y no de sus nuevos presentes.
Por lo pronto estoy ahí, en un limbo indefinido... sólo espero que no sea por mucho tiempo más, es decir, si no voy a morir debo encontrar una forma distinta de vivir.
lunes, 14 de julio de 2014
Recurso catártico
Por lo visto, si releo esto lo único que tengo son un sinfín de preguntas sin respuestas.
sábado, 28 de julio de 2012
De cuentos, almas y deseos
jueves, 22 de marzo de 2012
Cuando nada existía...
viernes, 2 de diciembre de 2011
Sólo así...
sábado, 19 de noviembre de 2011
Intermedio estático
sábado, 1 de octubre de 2011
En ti
"Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro". O.P.
Especialmente a mis queridos libras :)
Bien, estoy absolutamente determinada a darle un pequeño homenaje, con palabras simples, a la que sin lugar a dudas ha sido una de mis mejores amigas.
Por alguna extraña razón la mayoría de las personas le huyen, le temen, se esconden, se mienten con tal de no invitarla a pasar a su casa y ya qué decir, a su intimidad. Yo por el contrario, la llamo, la abrigo, me consuela, me invita a soñar, a imaginar y a escribir (está de más decir que en este momento se encuentra junto a mí); incluso me he tomado el atrevimiento de darle forma, nombre e identidad.
Soy tan apegada a ella, que aun estando rodeada de gente la siento cerca y generalmente me divierte mucho más que los letrados o iletrados con sus exquisitas pláticas absurdas sobre temas superfluos.
Estoy enamorada de la locura infinita que representa estar unida a ella. Es como escuchar un concierto clásico con los ojos cerrados.
Desde niña me tomé la libertad de recibirla en mi jardín, ahí, sentada calladita, escuchando mis historias, cantando mis ideas o bailando con mis ilusiones.
Nunca me ha reclamado nada, ni siquiera cuando la he hecho una espectadora de mi vida, para al final siempre regresar a ella a contarle todo aquello que le negué.
No tiene sentido el rechazarla, porque incluso para disfrutar la compañía de personas materiales, tuviste que estar solo. Es inmersa en ella donde encuentro mi verdadera realidad, aquélla que logro colorear con los sentidos y expresar con pinceladas de seguridad, misma que surge de todo aquello que de alguna forma he querido ignorar, pero que ella nunca permite que se escape. Tal vez ése sea uno de los mayores miedos que tienen los seres humanos de reunirse con ella, ya que saben que al final, pase lo que pase terminará lanzándote los fantasmas de los que has intentado huir, además de reencontrarte con ese otro ser que se desprende de ti mismo, que sabes que convive contigo, pero que nunca te das el tiempo de conocer, porque es mucho más sencillo dejarte llevar por la fugacidad de la vida, que enfrentar aquello que algunos llaman "otredad".
Todo lo anterior no me hace la más valiente, claro que no, yo también por tratar de esconderme de ella cometí una gran cantidad de errores, más los que con seguridad cometeré. Intentar refugiarte en personas para alejarla lo único que logra es un sin fin de confusiones que se enmarañan en tu cabeza. Piensas que posiblemente un abrazo, un beso, una plática con un "alguien" generará los anticuerpos suficientes para repeler a la malvada "soledad", consiguiendo únicamente un vacío extremo que con nada logras llenar. Nos deberían explicar en algún momento, que soledad no es sinónimo de vacío. Nada más horrible que el vacío, insípido por definición, amargo por experiencia.
Dice Borges "Estoy solo y no hay nadie en el espejo", yo creo que para ver a alguien en nuestro espejo, primero debemos vernos a nosotros mismos reflejados en él.
Sócrates tenía la razón al pensar que todas las respuestas están dentro de nosotros, pero para encontrarlas, debemos primeramente creer que las tenemos y después reconciliarnos con la soledad para entonces poder hallar todo aquello que siempre supimos, pero que nunca quisimos aceptar.
La vida me ha colocado en los momentos adecuados para hoy estar sola, aquí, en mi cuarto, hablando sobre este tema que quizá en otro tiempo no me hubiera gustado tocar. La vida me ha dado las alegrías correctas (la mayoría de ellas producto de observar lo que nadie observa) y las tristezas exactas para decir que cada acontecimiento es justo, que el tiempo está correlacionado con la precisión de los hechos y que sin temor a equivocarme puedo decir que todo depende de la perspectiva con la que miras tus instantes, sobre todo los pasados. He estado rodeada de gente, pero completamente sola, así como también, he estado sola recargada de la energía de las personas de mi alrededor, pero principalmente de mí misma.
Todo está en ti. Tú decides.
Cierra los ojos, respira, siente el aire enredarse en tu cabello, canta y baila una canción no aprendida ;)