domingo, 9 de agosto de 2015

Musicómetro

No he dejado de escuchar una canción. Es una de esas canciones que cada vez que suena, hace que lleguen a tu mente los mismos recuerdos y al mismo tiempo ninguno. Como si la música pudiera callar las voces de mi cabeza y las letras llenar los vacíos. 
  Siempre me ha gustado pensar que la vida tiene su propio soundtrack y que cada canción es especial. Es por ello que hay que tener mucho cuidado en las canciones que dedicamos y a quién se las dedicamos, porque eso determinará la emoción que se tendrá al momento de escucharlas. Es horrible cuando "echas a perder" una canción, porque cuando la quieres volver a poner  todo sale mal y terminas quitándola. Por suerte la que he estado escuchando no la dediqué, no hubo tiempo, aunque honestamente no sé si eso sea peor. 
   La música me mide, a través de ella las personas que me conocen saben qué tan alegre o deprimida estoy, así que cuando mi día está en silencio, no es buena señal. También debo decir que para mí, la música es mi mejor terapeuta, la que siempre me ha sacado de todas mis tristezas (suelo tener la canción perfecta para el momento que estoy viviendo). 
   No sé por qué estoy hablando de la música, es decir, para mí es muy importante, pero ésta no era mi intención. Supongo que es porque estoy cansada de escribir sobre personas que me han lastimado (o porque ya no sé ni qué escribir sobre ellas), quizá sea hora de hablar sobre aquéllos que han hecho cosas lindas por mí y que por motivos que desconozco yo no los quise. En fin, eso es tema de una próxima entrada, por ahora sólo diré... no, ya no diré nada. Hoy habrá silencio, pero seguro mañana vuelvo a cantar. 

https://www.youtube.com/watch?v=PQlG1gznMBE

domingo, 19 de julio de 2015

Mojigata extrovertida (segunda parte)

Continuación...

Lamento no haber escrito antes, mi semana ha sido una locura.
En fin, ¿en qué me quedé? Ah sí... en que me tomó de la mano.

¡Error! A mi edad, la inocencia cae en pedejez. (Todos me dijeron que no se da la mano si no vas a querer nada con esa persona, que es abrirle la puerta, yo no lo vi así en ese momento y tampoco la quise quitar después porque no era mi intención ser grosera).
         Me habló de sus experiencias sexuales, de tríos y cosas que no me escandalizan, no me extrañan, pero tampoco me emocionan. Yo le hablé un poco de mis malísimas experiencias en el amor y justo después de eso dijo las palabras clave: "yo no busco una relación, ¿quién quiere una" (Ahí debí haberme ido, no es que yo buscara una con él, pero era obvio, para ese momento, lo que pretendía. Bueno, no me di cuenta de eso hasta después).
         La hora llegó, se tenía que ir. Me preguntó si quería algo más, un postre, un café (no sé si por atención o como paga por la compañía). Salimos del restaurante, para ese entonces ya me sentía totalmente fuera de lugar en todos los sentidos, el vino había hecho su efecto y yo estaba ridículamente emotiva y perdida.
           Se preocupó por cómo me iría (eso me hizo sentir bien), le dije que caminando, así que se ofreció a llevarme, pidió un taxi. Le dije que no, que se le haría tarde para sus entrevistas, obviamente él insistió (segundo error ¿o tercero o cuarto? no sé en qué error voy ya). Nos subimos, me tomó la mano y dije: "está bien, es sólo la mano". Puso su cabeza sobre mi hombro y volví a decir: "está bien, es sólo eso". Bueno, lo que siguió fue un beso (lo sé, se veía venir, pero yo no lo vi, no en ese instante, no en mi estado). No respondí, no sé qué pasó, todo se nubló más. Me quité. Me volvió a besar, me volví a quitar. --¿Tan mal beso?-- preguntó. No quise herir su ego de macho y dije que no, que simplemente era muy rápido. Y sí, hasta cierto punto eso era cierto.
          Llegamos al metro, me bajé, le di un abrazo, me pidió que le avisara cuando llegara a mi casa. No sabía exactamente en dónde estaba debido a mi estado (juro que sólo fue una copa). A lo lejos escuché que me pitaban, cuando volteé era él y el taxista haciéndome señas sobre hacia dónde debía caminar para llegar al metro, sólo asentí con la cabeza, aún confundida. El taxi se fue.
          Claramente mi confusión no era solamente por el alcohol, sino por todo. Recuerdo que mientras caminaba lo único que me preguntaba era ¿qué había pasado? Cuando por fin estuve en mi casa le reporté mi llegada.  Me preguntó si me había espantado,  dijo cosas como que estaba en mis 20 y que era el momento para darle "vuelo a la hilacha" y yo pensé, claro que sí, pero no contigo. Me volví a echar la culpa para no lastimar susceptibilidades y dije: "soy niña de rancho, conmigo es con paciencia". --Va a pasar tiempo para que nos volvamos a ver-- dijo. A lo que respondí "sorprendida" ¿Ah sí? (la verdad es que era justo lo que quería escuchar, me ahorró el decirle que no quería volver a salir con él, no así). Puso una serie de excusas del porqué no nos veríamos pronto (en lugar de simplemente decir: no te quiero ver, no invertiré tiempo en ti para acostarnos). Admito que fue bastante diplomático, me sentí aliviada.

Ésta es mi conclusión con base en lo vivido los últimos 25 años y específicamente en esta salida.
1. La madurez y la edad no tienen ninguna correlación.
2. Me dan flojera los hombres con cabezas llenas y todo lo demás vacío.
3. Los hombres "interesantes" no son lo que creía.
4. Hizo que me decepcionara de mi revista favorita (por todo lo que me contó sobre la administración y la forma en la que tratan a los trabajadores).
5. Mi grado de inocencia cae en pendejez (eso ya lo había dicho).
6. Se agrega una categoría más a los hombres de mi vida: gays, patanes y ahora "los que sólo se quieren acostar conmigo".
7. ¿En serio tengo cara de acostón? Es decir, no tengo nada en contra de ellos, pero definitivamente no es lo que busco en este momento.
8. Necesito aprender a decir que no (antes de que me lastimen) y a reconocer en cuanto un hombre lo único que busque es llevarme a la cama.
9. Me cagan los hombres presumidos que subestiman a las mujeres, que se creen demasiado e intentan impresionarte con su trabajo y el dinero. (A mí qué me importa si sus amigos son de Forbes).
10. Cuando no hay conexión, no hay conexión y un beso se puede convertir en lo peor que te haya pasado.
11. Con y por tipos como él, sí prefiero seguir siendo una "mojigata" de libre pensamiento.

Sin embargo, hubo algo que rescato de todo ese día: pude ver mi revista antes que nadie y aún en edición, tanto la de julio como la de agosto. Fue lo más emocionante de mi día.

Por cierto, la revista de agosto estará dedicada a Freud.

Pd.Ya puedo tachar de mi lista el "salir con el director editorial de mi revista favorita". Ok, esa categoría no existía, pero ahora la pondré sólo para tacharla.



miércoles, 8 de julio de 2015

Mojigata extrovertida

No estaba muy segura de escribir, es decir, he escrito y mucho, pero en mi diario, ahí donde las palabras y las lecturas sólo son mías. Supongo que ya era hora de traspasar de ese espacio personal a lo público  (lo siento, mi tesis está haciendo estragos en mi mente y escritura). Todo ha sido una locura, como siempre, tal vez, la diferencia es el tipo de locura. Por fin cumplí 25 y con ellos una avalancha de emociones y experiencias nuevas. Por un lado mis amigas diciéndome que ya es hora de atreverme y por el otro mi cabeza diciendo: ¿a quién quieres engañar?,  ¿atreverte a qué?,  si siempre has sido una mojigata extrovertida.
Y supongo que hasta cierto punto es cierto, quizá por eso esta vez dije que sí. (Aclaro que lo que escribiré es a petición de una de mis amigas que me pidió dejar constancia de mis "aventuras").
Me invitaron a salir y por primera vez en mi vida dije que sí, no lo pensé (si lo hubiera hecho, no habría aceptado). Todo fue muy rápido, supongo que acepté por tratarse de la persona que me estaba invitando, persona que no conocía físicamente, sólo su trabajo y lo que tuiteaba.
Un día, de la nada me dijo: "tengo tiempo de escuchar tus historias de viva voz antes del martes porque me van a operar". Yo con toda la seguridad del mundo (seguridad que no suelo tener para este tipo de cosas) dije que aceptaba, que yo podía el jueves o el sábado. Elegimos el jueves. Después me canceló por una junta editorial que había olvidado. Luego me invitó a comer el viernes, también me canceló porque un amigo necesitaba asesoría. Finalmente quedamos el sábado, 11 am en la Condesa. Él me preguntó que qué se me antojaba hacer un sábado por la mañana, (lo cual le dio varios puntos a su favor, ya que no era como el típico hombre que lo primero que te invita es una cerveza (no sé si por falta de creatividad o por costumbre)) a lo que contesté nuevamente con una seguridad fingida: "una nieve y una buena plática estarán perfectas". Aceptó.
Luego de que el plan quedó listo le conté a una de mis amigas y le dije que no lo conocía, me dijo:"¡¡Por dios Everth!! ¡¡Yo pensé que sí lo conocías!! Busca su foto, es conocido" (Debo aclarar que ella fue la especie de Celestina que ayudó para que el encuentro se diera). Para ese momento mi segunda pregunta me daba aún más miedo: ¿Cuántos años tiene?
--¡¡No sabes su edad!!??
--No
--¡¡Ay Everth!! Va a cumplir 40.
Obvio entré en pánico, no tengo complejos de Edipo, ni Electra, ni nada de eso, no estoy buscando al padre que no tuve, pero ni hablar, ya había dado mi palabra y continué con el plan.
No haré el cuento largo, al punto. Nos vimos, fue totalmente extraño y un poco incómodo. Comimos nieve, hablamos cosas superficiales sobre nuestras vidas profesionales. Me desilusionó del lugar donde trabaja (ahora veo muy distinto todo, al final entenderán de lo que hablo). Caminamos, fuimos al Fondo de Cultura, me preguntó que si no quería alguno (¿me quiso comprar con libros?, buena estrategia, pero no funcionó). Después me invitó a comer porque él tenía que irse a las 4 pm a unas entrevistas en radio y luego en televisión. Nos fuimos.
Caminamos hacia un restaurante griego y mientras lo hacíamos me contaba sobre su amistad con Pacheco y sus experiencias con Monsiváis y Fuentes, lo cual no me impresionó (si es lo que buscaba). Llegamos, pidió vino. Me preguntó si quería. Dije que sí. (La verdad es que no quería porque me conozco y sabía que con una copa iba a morir y así fue). Hablamos más, pero esta vez de ese tipo de temas que se hablan en las "citas" (hasta ese momento yo no había visto eso como una cita. Por lo visto él sí). Yo no sentía ningún tipo de conexión, sólo hablaba porque es lo que suelo hacer y escuchaba, porque también es lo que suelo hacer. Me pidió la mano, se la di, es decir, literalmente era sólo la mano, ¿qué podía pasar?

Continuará...
(Porque ya tengo sueño y debo levantarme temprano)


martes, 10 de marzo de 2015

Sin título

En un mundo paralelo, yo estoy contigo y tú conmigo, sin promesas, ni juramentos. Estamos porque queremos estar, sin ninguna otra complicación o compromiso.
En un mundo paralelo, las voces de tu mente no son calladas por besos, sino por esperanzas. Por un deseo sólido que nos mantiene de pie y dispuestos a seguir.
En un mundo paralelo, no existen víctimas, ni victimarios, porque los dos somos culpables de los hechos sinceros. Y en ese mismo mundo no me rechazarías, tomarías mis palabras y las convertirías en aves que vuelan libres, sin miedos, ni ataduras.
Esto de reprimir lo que quiero decir es tan complicado. Convertir los "me gustas" en cómo has estado y los besos en "¿qué harás hoy?".
Tengo miedo que el sentir se escape esperando tu respuesta.

---Un borrador más que tampoco quise publicar y que al igual que al anterior fue escrito desde enero, quedó inconcluso y no tiene caso dejarlo guardado.

Borradores

Hoy tenía ganas de escribir, qué, no sé. Hablar sobre ti, sobre mí, sobre nosotros, ¿existe un nosotros? En fin, supongo que puedo dejar que las palabras me lleven como suelo hacerlo (aunque eso puede ser peligroso), casi como una especie de escritura automática.
Con qué facilidad se pueden borrar las palabras aquí. Extraño mi diario, necesito comprar uno ya, esto de escribir en servilletas no es bueno. Escribir para mí es un íntimo encuentro entre la pluma, el papel y yo, ahí no se puede borrar, sólo tachar, dejando así el recuerdo de que algo estuvo escrito. Así es la vida no? Un continuo tache que por suerte o desgracia no se borra, se queda ahí, listo para gritar la cagaste, ¡la cagaste! Pero si lo pienso, es mucho más interesante leer algo que intentó ser borrado, me llena de curiosidad traer a mi mente el momento en el que lo quise quitar y entonces pienso y pienso e intento descifrar qué decía la palabra ahora rayoneada. A veces le atino, a veces sólo le doy vuelta a la página.
Por qué digo todo esto? No lo sé. Justo ahora hay una página en blanco. Debo decir que siempre me han dado miedo, es decir, enfrentarme a ese momento en el que tengo que escribir la primera palabra es bastante conflictivo. Para empezar saber qué género es el que voy a escribir, en teoría debería saberlo antes de comenzar, pero eso lo sé más bien ya que lo terminé. Cómo nos complicamos la vida, cómo me complico la vida, en lo personal no lo hago a propósito, sólo me sale, aunque creo que ya forma parte de mí y que sin esas complicaciones sería aburrido.  Me encanta dar mil vueltas, para siempre regresar a mi punto de inicio.
Hacía tanto que no me aventaba al vacío, me siento flotando dentro de esa hoja sin nada que me detenga realmente. Eso es bueno o malo? Quién dice qué es bueno y qué es malo? El corazón? Vaya estupidez! El cerebro?, la mente?, el cuerpo?, quién?, qué? Ausencia, esencia, presencia, dualidad, paradoja. Qué es eso que te da la seguridad de seguir?  Eso que te hace saber qué sí y qué no. El amor en todas sus facetas es una completa locura.

---Lo sé no dije nada, sólo un montón de frases sin sentido. Esto es sólo un borrador que se había quedado guardado e inconcluso en enero y nunca publiqué y que supongo que ahora ya no tiene caso seguir dejándolo en "borrador".

domingo, 1 de marzo de 2015

Feliz cumpleaños

En este momento no sé nada, todo de lo que estaba segura se fue. Estoy intentando vivir al día, sin preocuparme por lo que mañana pueda pasar, como si quisiera esperar lo inesperado, pero sé que no es así, sé que miento, me miento (incluso ahora estoy escribiendo sin ver el teclado, ni siquiera la pantalla, como si de esa forma me resultara una sorpresa  ver lo que escribí, como si lo hubiera escrito otro). Tengo tantas preguntas y ninguna respuesta cierta. ¿Qué es el amor?, ¿qué es la amistad?, ¿quién carajos soy?, parezco una estúpida adolescente existencialista de 17 años que empieza a explorar la vida.
 Hablaría del amor, pero... qué sentido tiene hablar de un tema que no conozco. Podría decir todas las ideas que tengo, pero estoy cansada de escribir sobre ideales. A quién le importan las ideas, en este lugar en que al parecer sólo importa lo tangible. Sin embargo, esto es una contradicción total cuando encontramos que vivimos en un mundo de frivolidades en el que se dice lo que no se siente y lo que verdaderamente se siente se calla. ¿Por qué? porque decir lo que sientes te vuelve vulnerable, presa del otro. Muy pocos saben qué hacer con los sentimientos del que está fuera de él. Así que no, sobre el amor guardaré silencio.
La amistad es diferente, de ella sí puedo hablar, aunque tampoco tengo buenas experiencias. Lo sé, exijo, exijo demasiado, tal vez porque siempre busco que den lo que doy, reciprocidad, punto. No es que yo sea perfecta, sólo busco a alguien que esté ahí incondicionalmente, que no me juzgue y sea capaz de escucharme en todo momento. Que me busque y que busque. ¿Para qué alguien a quien a pesar de que buscas nunca encuentras? Lo siento, quizá estoy sensible y eso es todo.
He dejado a tantas personas en mi camino, las he dejado conscientemente, con una total tranquilidad y no es que no me doliera, simplemente cuando tomo una decisión es definitiva (aunque no entiendo por qué ha habido personas a las que siempre vuelvo, ése es otro tema). Quizá por eso soy tan indecisa.
Debemos cerrar ciclos, realmente es uno de mis postulados de vida, pero... debo aceptar que no siempre lo he hecho, específicamente se me viene uno a la mente. Tal vez la tengo en mente porque justo hoy es su cumpleaños. Hace un año le regalé un disco y le escribí cosas como: "te quiero" y "eres mi mejor amiga", paradójicamente, unas semanas después, prácticamente dejamos de hablarnos, hasta que nos perdimos en el silencio. Soy una mujer que le gusta enfrentar, pero con ella fue diferente. Es una historia larga y con bastantes detalles que no tiene caso abordar, el punto es cómo una "gran amistad" se puede ir diluyendo en el tiempo, en general, cómo una relación se puede desgastar a tal punto que lo único que quedan son recuerdos y palabras no dichas.
Es posible que toda la primera parte haya sido un pretexto para terminar hablando de ti y de nuestra amistad que en teoría duraría toda la vida, pero que no fue capaz de soportar una pequeña adversidad. Es absurdo decir que incluso ahora me imagino llamándote y contándote todo lo que me ha pasado, ¿qué me dirías? Qué más da. Nos hemos perdido.

Sólo resta decir: Feliz cumpleaños.

viernes, 5 de diciembre de 2014

No te enamores

Me llegó un texto, me llegó de llegar y me llegó de que me hizo pensar en muchas cosas de mi vida sentimental. Es cierto, en el amor soy un asco. Ni siquiera recuerdo qué fue de la mujer que alguna vez sintió un amor bonito. Supongo que dejé que la fueran matando, lo sé, es mi culpa. 
Tenía tanto que quería escribir sobre esto, pero no encontraba las palabras, tampoco ahora las tengo, pero... lo intentaré. No soltaré aquí mis traumas, ésos se los dejo a mi almohada, a mis perras y a los espejos que suelen verme como reclamándome algo (aunque siempre que hacen eso los ignoro).
Mis amigas siempre me han dicho que le doy miedo a los hombres. Supongo que eso tiene mucho de cierto, al menos es la mejor explicación que he encontrado. Sólo un hombre me ha dicho de frente "me gustas, andemos", lo dijo tres veces y unas semanas después fingió demencia y dijo no recordarlo (agradezco haber dicho que NO las tres veces), todos los demás me lo han hecho saber por amigos o comentarios, nunca por ellos mismos.  

"No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe".... 

Y vaya que lo han llevado a cabo los hombres de mi vida. Aunque podría decir que más bien, ellos son cobardes, es decir, yo no hago absolutamente nada para asustarlos, no ando con un rifle por la calle y mi mamá no tiene cara de mala suegra.  

"No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma"...

Jamás he entendido si para andar con una persona debería parecer estúpida. Niña tonta, de esas que no hablan y sólo sonríen. O simplemente de las que tampoco sonríen, pero sí besan y tienen sexo sin compromiso. Al menos lo del sexo sin compromiso suena divertido. Pero ¿ser hueca?, ¿sin opinión propia?, sin esas opiniones que me han traído un sinfín de problemas, no veo mi vida así. 

"No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (ésas son las más peligrosas) o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música"...

Puedo mentirme a mí misma y decir que no me importa, que no me interesa nunca haber salido con un hombre formalmente y que en cambio, sí he tenido gran "pegue" con mujeres. Ellas, nosotras valoramos más el cerebro y una buena plática. 

"No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo".

¿Política?, mucho, ¿rebelde? más. De hecho, espero que nunca muera mi lado "revolucionario". No, no es cuestión de juventud, es cuestión de consciencia y ruego  poder inculcarle esto a mis hijos y salir a marchar con ellos algún día (si es que tengo hijos, porque al paso que voy...) ¿Complejos?, un montón, ¿qué mujer no los tiene?, sin embargo, a mi favor diré que por primera vez en mi vida me gusta lo que veo, me gusta quien soy (con todo y esos complejos). 

"No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así, porque cuando te enamoras de una mujer como ésa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa". (Martha Rivera).

No, esto no es mi propia apología de por qué sí deberías enamorarte de mí, ni siquiera me disculpo conmigo misma. Puedo consolarme diciendo que algún día llegará aquél que en vez de espantarse y salir corriendo, decida caminar junto a mis demonios. Lo sé soy bastante exigente (también lo dicen mis amigas) y sí, seguramente también por eso estoy sola, pero tampoco me veo saliendo con el primero que me dice "te invito una cerveza", ¡carajo!, ni siquiera me gusta la cerveza.  Quizá la cobarde sea yo, no lo sé, tal vez algún día yo también me atreva a hablar y decir lo que siento. En fin, soy un cúmulo de drama, locura y una que otra lectura. 

Luego de esto, es más que obvio por qué no se enamoran de mí. 




viernes, 29 de agosto de 2014

Dos opciones

Cuántas cosas puede hacer la música. Siempre he dicho que ella es mi mejor psicólogo. En todo momento encuentro la canción perfecta para salir de la depresión, tristeza o todo lo contrario, para hundirme más (todos tenemos un lado masoquista).  Justo ahora escucho a Ana Gabriel, lo sé, un gusto del cual culparé a mi madre.
"Tengo tanto miedo que no escucho el corazón, mi alma está sedienta, ya perdió su luz. Qué sola estoy, me miro en el espejo y me pregunto quién soy yo... y nadie que despierte la ilusión".
Sí, definitivamente no estoy pasando por la mejor etapa de mi vida. Cada día me despierto sin ganas de hacerlo. Por alguna extraña razón me ha tocado ver películas sobre tocar fondo y luego resurgir. Todo se ve muy bonito y fácil en las películas, pero la realidad es muy diferente. Sin embargo, hoy mientras paseaba a mi perra un algo me dijo: "Querida, únicamente tienes dos opciones: permaneces viva o te mueres y por lo que veo no te vas a matar (por falta de valor o por lo que sea no lo harás), entonces, si piensas seguir viva no puedes continuar refugiándote en el pasado y llorando a diario, debes re descubrir lo que quieres y hacerlo". No tengo idea si todo eso me lo dijo mi propio yo en un intento desesperado por despertarme del encierro en el que llevo ya varias semanas o si efectivamente fue un "algo". Honestamente, no sé si ya toqué fondo o en qué estación del viaje me he quedado estancada. De pronto mi vida cambió, supongo que los cambios siempre traen consigo una buena carga de miedo. Sin darme cuenta, uno a uno cada recuerdo se está aferrando a mí gritando, arañando, lastimando. Mi ciudad, la ciudad a la que alguna vez pertenecí la están derrumbando y en su lugar están colocando nuevos edificios, plazas, hoteles. Incluso, mi casa, la misma en la que crecí y viví ya no es mía, pronto se rentará, será de otros y ahí se quedarán muchos de mis sueños, tristezas y alegrías, de hecho en la azotea se quedó pendiente una plática.
Lo sé, en verdad comienzo a parecer una mujer mayor que vive de sus recuerdos y no de sus nuevos presentes.
Por lo pronto estoy ahí, en un limbo indefinido... sólo espero que no sea por mucho tiempo más, es decir, si no voy a morir debo encontrar una forma distinta de vivir.

lunes, 14 de julio de 2014

Recurso catártico

Me dijeron por ahí que podía darle un cierto uso de diario a mi blog. No sé si tengo muchas ganas de exponer lo que pienso. Es decir, dudo que esto sea visto por más personas de las que ven mi verdadero diario, pero aun así, esto es más barato que ir al psicólogo. 
Me han pedido que escriba, que haga algo como recurso catártico a la infinidad de sentimientos que llevo dentro de unos días a la fecha. No he escrito. Ni siquiera recuerdo la última vez que lo hice.
No, la vida no es fácil. Mi vida no es tan difícil si la comparo con personas más jodidas que yo, pero supongo que tampoco se trata de pasarse comparando con la gente que está peor que uno, de hecho, no sé por qué nos comparamos. 
(No leas más, te lo advierto, te vas a aburrir).
¿Qué es la vida, y qué es de mí? Honestamente no tengo respuesta a ninguna de las dos preguntas. A veces creemos que las personas que amamos son eternas, que nunca les va a pasar nada, hasta que la fragilidad de la vida te sorprende. Lamento escribir en desorden, pero esto es más bien una escritura automática, escribo tal como pienso. Sí, así es mi mente, un montón de ideas saltando, a veces tan rápido que no sé qué decir. 
Mi nombre es Everth, no, no es apodo, ése es mi nombre. Aunque, me puedes llamar como quieras, Everth, Arantxa, Gazú, Dama Oval, no importa, el nombre no importa. Soy, sólo soy. ¿Quién? No tengo idea. Justo en este momento, no sé ni quién soy, ni a dónde voy. Perdida, sí. Supongo que hace unos años era una gran promesa, ahora una simple decepción (al menos eso me hace sentir mi padre, con el cual por cierto y obvias razones no me llevo).  No es que tenga 50 años y sea una buena para nada, es sólo que no soy lo que otros esperaban de mí. 
Estoy escuchando una cursi canción de amor, de ésas que hace mucho no escuchaba. No es que esté enamorada, nunca lo he estado, no sé qué es eso. ¿Que por qué la escucho? Tampoco lo sé, tal vez porque extrañamente te hacen no pensar. ¿Qué sería de nosotros sin la cultura pop?, ésa que te dice qué pensar, qué sentir y peor aun, cómo sentir. 
A estas alturas, el amor no es una prioridad en mi vida. Incluso, empiezo a pensar que soy asexual, no me interesan ni los hombres, ni las mujeres, ni las quimeras (A mis experiencias me remito). ¿Qué rayos soy?
La vida cambia en un pequeño momento y lo que no dijiste cuando pudiste haberlo dicho, ya nunca lo harás. Es increíble cómo desperdiciamos el tiempo, nuevamente por pensar que somos eternos y así la vida se convierte en recuerdos que no volverán.
Por lo visto, si releo esto lo único que tengo son un sinfín de preguntas sin respuestas.

sábado, 28 de julio de 2012

De cuentos, almas y deseos


Te quiero de forma inconclusa,
de una forma no dinámica,
detenida con el sutil estruendo
de nuestros labios. 

De la locura soy,
a la locura pertenezco
y entre las alas de la lluvia
te tejí un cuento.

En él no hacían falta nombres,
sólo se necesitaban hechos
y dos cuerpos unidos
por la magia del deseo.

No culpemos al destino,
ni a las falsas palabras;
que son nuestras almas
las que nos han metido en esto.

Y mira bien,
que si en algo nos equivocamos
fue de cuerpos,
nuestros ojos han sido los mismos
aunque no los recordemos.

No juzguemos los instantes,
ni dudemos del tiempo
que de prisa y pasado
se llena la memoria
de los presos.

Es momento de aceptar
que en esta vida
nuestra unión es sólo un sueño,
y si bien "la vida es sueño",
nuestro encuentro despertó. 

Robemos al milagro
nuestros últimos intentos
y guardemos para siempre
los recuerdos y el deseo.

jueves, 22 de marzo de 2012

Cuando nada existía...

Es posible que en un tiempo, más distante que tangible, funcione todo aquello que esperé realizar cuando nada existía. Si bien, hoy sólo tengo una realidad difusa, también es cierto que deseo materializar mis ideales y construir sobre una base concreta y no únicamente utópica. La vida se basa en decisiones, en instantes, sí o no, punto. No es que deba ser blanco o negro, se trata de seguridad. Ya no busco caminos prefabricados, ni veredas inciertas con destinos sorpresivos... simplemente busco encontrarme, ahí, justo donde antes no estaba.
No es mi intención volver esto una apología sobre mis malas decisiones, todo lo contrario, es enfrentarme al espejo de mi casa día a día y recordar que aunque hay más tiempo que vida, sin vida, ya no podré hacer nada de mi tiempo.
He saltado tantas veces al vacío, sin pensar en las consecuencias, que ya no recuerdo la última vez que caminé sobre el pavimento. Flotar, suspenderme, volar... todo eso me ha enseñado el salir corriendo y lanzarme sin voltear. No me arrepiento. Alas, he conseguido alas.
No quiero dejar de soñar, más bien, como dice Benedetti; quiero que mis sueños comiencen a apoderarse de mi realidad.
No pretendo recuperar los momentos que han huído de mí porque nunca fueron míos, ni los que han llegado sin haber sido solicitados, ya que supongo eran necesarios para llegar hasta este punto y así poder escribir palabras con un sentido más literal que metafórico; todo esto para que quizá y sólo quizá algún día pueda decir que funcionó todo aquello que esperaba realizar cuando nada existía.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Sólo así...

Hay tantas cosas que se quedan sonando sólo en mi mente, hay tantas palabras que localizan la ubicación perfecta para no salir de ella; simplemente se acomodan ahí, se aferran y arañan el interior de la fuente generadora de ideas, de tal forma que mi boca se queda vacía y mi voz... se convierte en nada.
A veces me pregunto dónde quedaron todos esos versos que a mi caminar acompañaban, aquéllos que expresaban sin miedo los sentimientos más profundos que hoy tanto me cuesta darles libertad. ¿Qué fue de ella?, ¿qué es de mí? y ¿por qué es que hasta ahora descubro que hace mucho que yo ya no estoy aquí?, ¿por qué digo sólo lo que no quiero decir, lo que no refleja nada de mí?
De qué me sirve todo lo que he ido aprendiendo sobre sintaxis, ortografía, gramática en general, si no soy capaz decir un "simple": TE AMO!
Siempre me lo han dicho, no basta con saber lo que sientes, hay que manifestarlo. Generalmente todos saben lo que siento por tal o cual persona, menos el o la involucrada. Debo admitir que en todo momento estuve consciente de ello, pero jamás había tenido la necesidad, ni el deseo de cambiarlo, hasta ahora.
Si bien es verdad que los sentimientos más profundos no tienen oraciones exactas, también es verdad que hoy me siento ansiosa por encontrar las palabras más cercanas para describir todo "aquello que he querido ocultar" (aunque ahora es casi inevitable lograrlo).
Qué ganas de luchar contra mí misma, contra todo esto que crece dentro de mí, contra esta realidad que es mucho mejor a todo lo que haya idealizado o hasta planeado.
¡¡Basta de cuadraturas!!

Y es así como elijo caminar contigo e incluso redirigir mis pasos siempre que sea necesario con tal de formar parte de la razón de tu sonrisa.
Y es así que decido darle alas a mis pensamientos para que todos ellos lleguen hasta mi boca y logre por fin decirte todo aquello que escribe mi corazón.
Y es así que estoy aquí, toda yo, con mis miles de defectos y algunas de mis virtudes descubiertas; sin barreras, ni armaduras... sólo yo diciendo: TE QUIERO!!!!! (con todo lo que ello implica).


Pd. ¿En verdad aceptas a una loca como yo?



sábado, 19 de noviembre de 2011

Intermedio estático

Me encuentro en el intermedio estático de mi locura... las luces bailan dentro de mí y ahogan cada sentimiento ajeno que pueda llegar a acosar a mis sentidos.
No me entiendo, generalmente no lo hago y por primera vez en mi vida no estoy intentando hacerlo y por lo tanto, tampoco puedo pedir ser entendida. Lo único de lo que estoy segura es que estoy viviendo.
Es tan difícil creer en una realidad que antes fue deformada por tantos y tantos hechos, muchos de ellos ajenos a ti y a mí; es tan difícil comprender que todo aquello que fue ruido ahora es silencio; y silencio no como sinónimo de "no sonido", sino de sonidos no dichos con palabras, porque ya no son necesarias.
Es mágica tu voz cuando no dices nada. Es mágica la forma en la que logramos volar y suspendernos del momento, no importa cuál sea, siempre que sea nuestro. Es mágico el formar parte de tu vida y que tú formes parte de la mía. (Y es tan complicado plasmar todo esto con una sintaxis obligada).
Al final creo que todo me fue llevando hacia ti y para ser honesta no puse mucha resistencia, esto de danzar en el aire se me está haciendo costumbre. Y sí, ahora estoy totalmente convencida de aquello que dijiste la primera vez y que al momento no quise entender y que ahora no sólo lo entiendo, lo siento: "Tú te llamarás Auxocromo el que capta el color. Yo Cromoforo la que da el color". Y justo así es como te has desplazado por mi vida, inundándola de color y matizándola de alegrías. Realmente somos, al sumarnos, un Kandinsky. Esa mezcla entre línea y curva, entre realidad y abstracción que se desprende de nuestros sutiles y estridentes encuentros y desencuentros, me da la seguridad para continuar en la misma dirección.
Es fascinante tu manera de ver la vida y el cómo has ido transformando la mía, creando la metamorfosis perfecta a cada instante, sin importar el tiempo de la oración.
Debo decir que no tengo idea de la duración de mi intermedio, es incierto. Puede que dure un día más, una semana, cinco años o toda la vida; eso qué puede importar siempre que tu sonrisa siga tan estática como mi locura.

sábado, 1 de octubre de 2011

En ti

"Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro". O.P.


Especialmente a mis queridos libras :)



Bien, estoy absolutamente determinada a darle un pequeño homenaje, con palabras simples, a la que sin lugar a dudas ha sido una de mis mejores amigas.

Por alguna extraña razón la mayoría de las personas le huyen, le temen, se esconden, se mienten con tal de no invitarla a pasar a su casa y ya qué decir, a su intimidad. Yo por el contrario, la llamo, la abrigo, me consuela, me invita a soñar, a imaginar y a escribir (está de más decir que en este momento se encuentra junto a mí); incluso me he tomado el atrevimiento de darle forma, nombre e identidad.

Soy tan apegada a ella, que aun estando rodeada de gente la siento cerca y generalmente me divierte mucho más que los letrados o iletrados con sus exquisitas pláticas absurdas sobre temas superfluos.

Estoy enamorada de la locura infinita que representa estar unida a ella. Es como escuchar un concierto clásico con los ojos cerrados.

Desde niña me tomé la libertad de recibirla en mi jardín, ahí, sentada calladita, escuchando mis historias, cantando mis ideas o bailando con mis ilusiones.

Nunca me ha reclamado nada, ni siquiera cuando la he hecho una espectadora de mi vida, para al final siempre regresar a ella a contarle todo aquello que le negué.

No tiene sentido el rechazarla, porque incluso para disfrutar la compañía de personas materiales, tuviste que estar solo. Es inmersa en ella donde encuentro mi verdadera realidad, aquélla que logro colorear con los sentidos y expresar con pinceladas de seguridad, misma que surge de todo aquello que de alguna forma he querido ignorar, pero que ella nunca permite que se escape. Tal vez ése sea uno de los mayores miedos que tienen los seres humanos de reunirse con ella, ya que saben que al final, pase lo que pase terminará lanzándote los fantasmas de los que has intentado huir, además de reencontrarte con ese otro ser que se desprende de ti mismo, que sabes que convive contigo, pero que nunca te das el tiempo de conocer, porque es mucho más sencillo dejarte llevar por la fugacidad de la vida, que enfrentar aquello que algunos llaman "otredad".

Todo lo anterior no me hace la más valiente, claro que no, yo también por tratar de esconderme de ella cometí una gran cantidad de errores, más los que con seguridad cometeré. Intentar refugiarte en personas para alejarla lo único que logra es un sin fin de confusiones que se enmarañan en tu cabeza. Piensas que posiblemente un abrazo, un beso, una plática con un "alguien" generará los anticuerpos suficientes para repeler a la malvada "soledad", consiguiendo únicamente un vacío extremo que con nada logras llenar. Nos deberían explicar en algún momento, que soledad no es sinónimo de vacío. Nada más horrible que el vacío, insípido por definición, amargo por experiencia.

Dice Borges "Estoy solo y no hay nadie en el espejo", yo creo que para ver a alguien en nuestro espejo, primero debemos vernos a nosotros mismos reflejados en él.

Sócrates tenía la razón al pensar que todas las respuestas están dentro de nosotros, pero para encontrarlas, debemos primeramente creer que las tenemos y después reconciliarnos con la soledad para entonces poder hallar todo aquello que siempre supimos, pero que nunca quisimos aceptar.

La vida me ha colocado en los momentos adecuados para hoy estar sola, aquí, en mi cuarto, hablando sobre este tema que quizá en otro tiempo no me hubiera gustado tocar. La vida me ha dado las alegrías correctas (la mayoría de ellas producto de observar lo que nadie observa) y las tristezas exactas para decir que cada acontecimiento es justo, que el tiempo está correlacionado con la precisión de los hechos y que sin temor a equivocarme puedo decir que todo depende de la perspectiva con la que miras tus instantes, sobre todo los pasados. He estado rodeada de gente, pero completamente sola, así como también, he estado sola recargada de la energía de las personas de mi alrededor, pero principalmente de mí misma.

Todo está en ti. Tú decides.

Cierra los ojos, respira, siente el aire enredarse en tu cabello, canta y baila una canción no aprendida ;)

viernes, 23 de septiembre de 2011

Puedo imaginar mi respiración bailando sobre tu cuello una canción no cantada...

Gusanos de algodón

Este incomprendido cuerpo
que de gusanos algún día se llenará,
es sólo un obstáculo para el alma
que anhela libertad.

¡Maltrata! ¡Destruye!

Anda, mírate al espejo,
observa las centenas de libras de más,
y muere en el intento de obtener
esa forma anormal.

Este incomprendido cuerpo,
podrido terminará,
al ser súbdito de una niña
enmascarada por la sociedad.

¡Maltrata! ¡Destruye!

Bienvenida seas
a la falsa realidad,
ahora que eres un cadáver
a punto de flotar.

Este incomprendido cuerpo
sin remedio quedará
y gritará desesperado
palabras que nadie escuchará.

¡Muere! ¡Calla!

Este incomprendido cuerpo
murió en el afán
de creer que la talla cero,
puede a la inteligencia encasillar.

sábado, 30 de julio de 2011

Aquello que quiero ignorar

¿Cómo negarme a las palabras? (A ellas pertenezco, aunque ahora no las encuentre). ¿Cómo negarme hacia el hecho rebelde de los sentimientos intrínsecos que logran salir al nivel del mar uno a uno de la forma más aletargada posible? He revuelto cada uno de mis ejes y retorcido mis figuras retóricas para satisfacer el infinito deseo de no dejar de ser yo. Mi vida se encuentra llena de matices, de dulzuras, de amarguras, de locuras. Hoy quiero hablar de todo aquello que ignoro, de mi amor enfermizo hacia la noche, de mi actual interés por alcanzar la luna, de mis motivaciones ocultas, de mis pensamientos infantiles, de mis recuerdos olvidados y en general de todo aquello que he querido y me esforzado en no pensar.
Soy capaz de sumergirme hasta el centro de rotación que permite que mis actos sigan girando a mi al rededor; y de igual forma, logro ascender hasta el suntuoso y algodonado universo paralelo de mis encantadores desacuerdos.
Lo sé, a veces quisiera desaparecer, evaporarme lentamente, de un modo sutil y al mismo tiempo, contar con la fuerza necesaria para expandirme hacia los horizontes solicitados.
No tengo idea de lo que soy capaz de hacer sentir; sólo me baso, más que en las oraciones, en los silencios de aquellos en los que he generado un sentimiento similar.
No tengo palabras, no las hay. No tengo planes, los odio. No tengo sentimientos firmes, no sé si alguna vez los he tenido. No tengo actualmente miradas con destinatario absoluto. No tengo nada cierto, ¿quién lo tiene? Lo único que tengo son deseos, derechos y silencios.
No hay una verso construído, simplemente no estoy contestando, sin embargo, deberías entender que el no contestar es también una respuesta.
Al final, sólo sé que soy un baúl lleno de sueños flotando en un vacío incierto, pero continuo.

viernes, 15 de abril de 2011

Mira si no te he de querer...

Mira si no te he de querer,
que paso mis días sonriendo y negando
lo que nunca ha de volver a suceder.

Mira si no te he de querer,
que no logro sujetar mis ideas
y suspendidas se quedan, burlándose,
condenándome cada atardecer.

Me piden aceptar
lo que ni siquiera yo entiendo,
me piden olvidar,
lo que ni siquiera sé si recuerdo.

Comprendo que ya todo
es tan solo humo viejo,
Comprendo que tu vida
necesita mi reflejo.

Con el miedo de dejarte
y alejarme yo me alejo,
No me importa lo que hagas
como sea yo te dejo.

Mira si no te he de querer,
eso dije, te lo dije,
es pasado, ya lo sé.

Mira si no te he de querer,
Mira si no te he de querer,
Mira si no te he de querer...


[Posibles palabras cantadas].





jueves, 7 de abril de 2011

Sin título


Bien esto es así de simple. Estoy harta de que la gente pretenda que sea una persona más que camina sobre la banqueta. NO LO SOY!! Me rehuso determinantemente a serlo!! Yo soy yo!! Así de sencillo; y jamás, jamás pretenderé ser una baladista más con letras repetitivas. Lo diferente no siempre es sinónimo de horrible. No me imagino cuántas veces le dijeron a Picasso que su obra era horrible, pero a ver por favor!! obviamente para lograr "destruír" lo ya establecido, es necesario conocer las reglas para luego romperlas a tu antojo. No sé si lo sepan, pero uno de los mejores retratistas fue precisamente él, sus trazos eran tan buenos que parecían casi reales, hasta que se hartó de eso y comenzó a experimentar. NO se trata sólo de pintar por pintar lo que se te pega la gana!! A ver señoritos de la academia, no es que quiera cantar por cantar, simple y sencillamente no me gusta la idea de ser una artísta plástica más con un registro de voz promedio y coros repetitivos. No sé hasta dónde llegaré, pero sí sé que ese lugar al que llegue será gracias a que soy y seré lo que nadie es. ( No sé si entiendan esto, quizá tengan que pasar años, décadas para que alguien comprenda mis rarezas, tal vez sólo después de muerta me haga la gran artista como Van Gogh, pero... los girasoles, esos serán sólo para mí).
HE DICHO!

lunes, 14 de marzo de 2011

Sobre mí y mis estúpidos intentos por hacerte feliz

Hola, me llamo Everth, tengo 20 años, soy géminis, estoy loca. Generalmente suelo hablar mucho, saltar bajo la lluvia, observar árboles y escuchar las historias que la luna me cuenta. Desde niña soñé con el príncipe azul, no obstante siempre me alejé de todo ente de sexo opuesto.
Lo sé, en verdad lo sé, ya me lo han dicho muchas veces, soy una rara especie híbrida en peligro de extinción; en todo momento sumergida en mi abstracta realidad, inventado historias, soñando utopías, creando el idealismo perfecto.
A mi alrededor las cosas habían estado bien, digo qué más da una que otra "pequeña" decepción amorosa porque los especímenes no cumplían con los puntos necesarios para que entraran también a mi burbuja estelar. Hasta que llegaste tú.

Hola, te llamas V, tienes cierta cantidad de años, los suficientes para que ya entendieras tus actos (se supone), experto en retorcer las palabras, mirar fíjamente y dominar la situación. En conclusión, todo lo que nunca quise. No obstante gracias a tus grandes habilidades y mis pequeñas debilidades acepté dejarme envolver por tu "magia". Porque debo decir que YO acepté. Tú serías mi perversión ilustrada, yo sería... bueno eso no importa.

Entré en el juego: detallitos, seducción, locuras, "libertad". El punto era descubrir, entender un poco más la realidad humana, tener las experiencias para poder escribir verdades y ya no sólo textos cargados de oraciones subjuntivas. Así que bueno, hasta este momento yo llevaba el control ¿no?, todo saldría bien, ¿qué importaba el corazón?, es decir, sólo era una especie de práctica de campo, (nótese que nunca se me ha dado el mentir). Las reglas me las habían dado, todo estaba claro, excepto una cosa: TÚ.

De repente este ingrato corazón que siempre ha sido mi mayor enemigo, comenzó a darle la señal al batallón de zopilotes que tengo en la panza (porque esas cosas obvio no son mariposas!!), y fue ahí cuando dio incio lo que llamo: Bienvenida a la divina comedia. Hice a un lado todas las observaciones y me dediqué día y noche a convertirme en una especie de Everth digna de estar con alguien como V. Escuché tu música, redecoré mi superficie, limpié mi refrí, traspasé mis límites, pisoteé mis sueños, enredé mis sentimientos, me negué a mí misma, dejé de ser yo.

Por fin logro reírme, reírme de mí, de ti, de tus palabras, de mi ingenuidad, de tu torpeza, de mi locura, de tu encanto, de mi manía por encontrar razones para hacerme sentir mal, de los dos; y me doy cuenta que sólo me he estado sujetando del último beso, ése que advertí sería el último, y que no entendiste cuando te lo dije, porque sigues sin creer que alguien sea capaz de dejarte por su propia voluntad, ése que nos duró una eternidad, ése que nació mientras mi corazón temblaba por primera vez, ése que debió de haber sido el primero, ése que no volverá, sólo con ése me quedo.

Ya no pretendo hacerte feliz, ni buscarle respuestas a las miles de incógnitas que quedaron suspendidas alrededor de mí, que sigan bailando, yo me divierto viendo cómo se destruyen, luchan, juegan, conviven, se desvanecen. Lo sé, esto es súmamente extraño para ti, ¿cómo es posible que ya no muera de celos, ni me corte el cabello y me divierta aun si no estás?, después de todo tú fuiste el que tomó las decisiones, yo sólo acepté, después de todo, si tus decisiones fueron correctas ¿deberías estar feliz sin mi ayuda no?


Hola, me llamo Everth, tengo 20 años y estoy más loca que nunca :)